El maravilloso mundo de los programados (y el arte de doblar mantas)
- tuamigates

- 12 may 2025
- 2 min de lectura
Actualizado: 28 may 2025
Cuando imaginaba mis prácticas como TES, me visualizaba en medio de una RCP, con las luces de la sirena encendidas, adrenalina a tope y un fondo musical épico de esos que salen en las películas. Spoiler: mi banda sonora últimamente es el clac clac de la silla de ruedas y el sonido de las puertas automáticas del hospital.
Sí, estoy en esa etapa que creo que todos los TES conocen (y sufren): los programados y las altas. Y no, no hay música épica. Pero hay aprendizaje... y muchas mantas.
Empezamos la guardia encendiendo la tablet y ya nos empiezan a llegar pacientes que tenemos que recoger. Hoy toca: traslado a diálisis, revisión médica, alta hospitalaria y vuelta a residencia. Parece fácil. Y en parte lo es... hasta que te das cuenta de que cada paciente es un mundo, cada cama tiene su propia personalidad (algunas muy pesadas, literalmente) y que las mantas se doblan como si fueran origami avanzado.
Confieso que al principio pensaba: "Esto no tiene mucha ciencia". Pero luego un día te das cuenta de lo importante que es hacer bien incluso lo más rutinario. Porque esa persona que llevas a diálisis no te conoce, pero confía en ti. Y esa abuela que te dice "qué bien me has sentado en la camilla, hija" te recuerda que aunque no estés en una urgencia con toda la adrenalina, también estás cuidando.
¿Y las altas? Te conviertes en experta en sortear pasillos, encontrar familiares perdidos, y colocar sábanas con precisión militar. He descubierto que soy capaz de sostener una historia clínica, una botella de suero y una manta... todo mientras aprieto el botón del ascensor como puedo. Multitasking nivel TES.
Y una cosa que a mí me marcó mucho ese día: un paciente que nos dijo "gracias por tratarme con tanto cariño". Y aunque solo lo llevé del box a la ambulancia, sentí que estaba haciendo las cosas bien. Que estoy aprendiendo, incluso en lo que parece "poco importante", al final es algo que te hace sentirte muy bien.
Porque sí, lo sé: todos queremos la acción. Pero la base de un buen TES se entrena en los programados. En doblar bien una manta. En saber cómo se hace un traslado con seguridad. En aprender a hablar con calma y humanidad. En llevar el uniforme con respeto, aunque no salgo en las noticias.
Así que aquí sigo, con mi chaleco, mis guantes... y una manta perfectamente doblada.
Nos vemos en la próxima guardia,
Tu amiga TES (todoterreno en prácticas)




me ha gustado mucho la entrada, deberías subir más cosas como esta contando también cosas de tus prácticas y el día a día, gracias por el contenido que compartes 😍